jueves, 6 de septiembre de 2012

PAGAR TU BODA A PLAZOS: ¿La mejor solución?


Por todos es sabido que celebrar una boda requiere mucha implicación personal pero también un gran esfuerzo económico.

                             

Aunque cada vez más parejas apuestan por celebraciones minimalistas y sencillas, la gran mayoría de los contrayentes siguen queriendo bodas más complejas y de más duración. Ello ocasiona que sean muchos los gastos a los que se tienen que enfrentar los novios de hoy en día. Gastos que, aparte de desorbitados, muchas veces suponen una auténtica preocupación. 

                                                            



En muchas ocasiones, la presión social, familiar o económica hace que los novios se metan en una espiral de gastos muy difícil de afrontar. Ahora bien, una cosa se tiene que tener clara y es que cada pareja debe ser consciente de su presupuesto e intentar adaptar sus gustos personales al mismo aunque ello suponga, en muchos casos, tener que recortar gastos.

Entre los gastos que se suelen minimizar están la decoración floral, el banquete o los detalles de boda. El número de invitados también condicionará en gran medida el gasto total de la celebración.

Se estima que el coste de una boda se sitúa entre los 10.000 y los 40.000 euros de media. La industria del sector es consciente del tirón que suponen las bodas y todo lo que ellas llevan consigo y, obviamente, lo aprovecha. En muchas ocasiones, esta cantidad es muy difícil de afrontar por la pareja. Por ello, cada vez son más los que optan por acudir a una entidad bancaria y financiar dicho importe.

Son muchas las entidades que ofrecen créditos específicos de hasta 18.000 euros con los que financiar el enlace con plazos de amortización que van desde los 15 a los 60 meses. 

Previamente a la elección de la opción de la financiación (que siempre conllevará intereses altos, no nos engañemos), es imprescindible plantearse qué parte de los gastos se va a pagar al contado y qué otra parte se tiene intención de aplazar su pago. 



                                                 


Seguramente gran parte de los gastos puedan ser de pago inmediato, y una parte pequeña, de pago diferido. Si es así, en mi opinión, antes que acudir a financiar parte de nuestra boda, sería mejor esperar.

Esperar... ¿para qué? te preguntarás. Esperar simplemente para ahorrar. Actualmente, los ahorros son la gran fuente de financiación de cualquier boda que se celebre y tiene la ventaja de no tener que pagar intereses (otro gasto añadido) por su uso. 

Vuestros ahorros junto con capacidad de organización, de previsión, vuestra creatividad y comparar precios serán la mejor herramienta para celebrar vuestra boda sin tener que renunciar a nada. 






                                            

1 comentario:

  1. Si teneis la suerte de tener trabajo y os vais a casar preguntad en vuestra empresa si os pueden facilitar anticipos de nómina específicos para enlaces matrimoniales. Son facilidades que se le dan a los empleados sin coste de intereses y cuya amortización se deduce las siguientes pagas. Puede ser una buena opcion

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